23 diciembre 2009

AYER Y HOY, LA NAVIDAD EN LA VILLA DEL OJO

Dr. Haydée E. Reichard de Cancio, Ph.D
Historiadora Oficial de Aguadilla
haydeereichard.blogspot.com

Artículo: portalespuertorico.com



La navidad para el aguadillano es tiempo de preparación, meditación, alegrías y promesas.

No bien han terminado las festividades patronales se comienzan a escuchar los aguinaldos navideños por el pueblo. Como legado de nuestra herencia devota tenemos el novenario de Misas de Aguinaldo que terminan en la solemnidad de la Misa de Gallo.

Jóvenes y adultos, a las cinco de la mañana, arrebujados en “sweaters” y chales acuden a la iglesia a oír la misa, cantar aguilnaldos y villancicos con acompañamiento de guitarras, güiros y panderetas.

Al despertar el día y salir del templo los feligreses con instrumentos en sus manos, se acercaban a la panadería a comprar pan y cantar por las calles.

Se escogían nueve casas para ser “asaltadas” (una cada día) y se servían galletas, quesos y chocolate o café, a los “asaltantes”. Hoy en día debido a la alta criminalidad en el país los desayunos se sirven en el atrio de la Iglesia, y son servidos por asociaciones religiosas y cofradías. La alegría de las parrandas navideñas al comenzar el día se está perdiendo ante los problemas sociales que enfrentamos.

El espíritu navideño se escucha por la radio, se ve por la televisión y se siente en el pueblo, aunque en ocasiones se pasa de lo religioso a lo profano. Hasta hace algunos años jóvenes vestidos de Reyes Magos entonaban villancicos y prendían su aguinaldo. Hombres y mujeres llevaban, en una cajita de madera o cartón revestida con papel crepé y flores, las venerables figuras de los Tres Reyes Magos, montados a caballo. El dinero que estas personas recogían se utilizaba para pagar los gastos del velorio de Reyes.

En estos días al caer la tarde no se escuchan las “trullas” en los campos ni los “asaltos” en el pueblo. Aún ASÍ al agudillano le gusta “reyar”. Aún aquellos que viven en “la Capital”, o en la “Gran Urbe”, durante este tiempo nos visitan para poder ir de parranda visitando amigos, y comiendo lechón asado, arroz con gandules, almojábana, comiendo pasteles, arroz con gandules y su lechoncito asado. Empanadillas de yuca y arroz con “perico”. El aeropuerto Rafael Hernández durante la Pascua de Navidad recibe a cientos de aguadillanos que nos vienen a visitar.

En Nochebuena, que es la víspera de Navidad, el agudillano por fe y tradición ha acudido a la Misa de Gallo o a un culto religioso. Terminada la celebración religiosa los asistentes se reúnen en sus hogares a cenar en familia y darle gracias a Dios.

Las tarjetas navideñas, los árboles de pino traídos del extranjero y el intercambio de regalos han sustituido las antiguas tradiciones de nuestra Isla. Según el historiador, Dr. Hernán Reichard Esteves, el primer árbol de navidad que se vio en Aguadilla fue en 1904 en a residencia del alemán, don Otto Philippi y su esposa Paula Bagés. Luego otras familias de descendencia germánica como los Lienau-Bagés, Frontera Koppisch siguieron la costumbre. Más tarde, el pueblo a falta de pinos apropiados y lo costoso de su importación, utilizaban arbustos de “sotacaballo” y “tintillo” como árboles de Navidad en las casas y en las escuelas.

Lazos de cintas y adornos confeccionados por las señoras y estudiantes le daban vida al arbusto jíbaro. Se intercambiaban entre amigos platillos con diferentes manjares y se enviaban canastas de frutas y dulces a parientes y amigos en pueblos vecinos. Los niños y niñas se conformaban con un juguete, pero en ocasiones reaparecía la bicicleta del hermano mayor, repintada lucía como nueva.

En el siglo pasado durante la Nochebuena aparecido un personaje grueso, de pelo blanco, vestido de rojo llamado “Santa Cló”. El Viejito tomó gran popularidad en los años que estuvo la Base Borinquen Field (más tarde Ramey). La comunidad norteamericana solía repartir regalos a los niños pobres de la localidad en esa ocasión.

Relatos no muy lejanos cuentan que, la víspera de Año Nuevo, al caer la tarde salía por el pueblo un hombre vestido de harapos trepado en zancos. Desde esa posición elevada y ventajosa se asomaba a los balcones haciendo reír a los chicos y mayores con ocurrencias y canciones.

Con la llegada del nuevo año asoman las esperanzas de los niños por los regalos que los Tres Reyes Magos les van a traer. Desde dos días antes de la festividad se escuchan en los cerros los velorios de Reyes. El velorio conocido como Orlando Añeses de la Rosa, por varias décadas se ha celebrado el 4 de enero en el atrio del Templo Parroquial, con la ayuda del Centro Cultural José de Diego y el comercio de Aguadilla. “Velorio de doña Aurora”, que su hijo Freddy González ha mantenido vivo los días 5 de enero y de igual forma la familia del Dr. Villanueva a seguido viva la tradición familiar, aunque no son los únicos.

La tradición religiosa popular considera el Día de Reyes festividad nacional.

Durante tres semanas el pueblo se ha mantenido reyando por el campo y el pueblo. Al invocar en sus décimas y aguinaldos a Jesús, María y los Tres Reyes Magos, los aguadillanos han orado cantando.

Durante esta época muchas personas desean cumplir las promesas que “han mandado” en acción de gracias por algún beneficio tanto corporal como espiritual que han recibido de Dios por intervención de María y los Caballeros de Oriente.

Esta piedad Mariana está muy adentrada en nuestro pueblo. Durante el Velorio de Reyes se rezan y cantan los veinte misterios del rosario.

Entre rosarios los cantores interpretan décimas y decimillas de temas religiosos. No se permite durante la celebración cantar aguinaldos o decimillas de temas profanos.

Terminada la promesa después de la media noche, comienza la fiesta popular y se puede bailar y beber hasta el otro día.

Las celebraciones del Día de Reyes comienzan para los niños desde que les escriben la carta a los Reyes Magos pidiéndoles regalos. Luego la víspera, es muy aguadillano, el comprar una canastita hecha en cartón cubierta con papel de vejiga rizado de diferentes colores, para poner la yerba fresca a los camellos.

Ha sido costumbre muy nuestra, desde principios de siglo, el distribuir juguetes a los niños pobres de la comunidad en la mañana del Día de Reyes. Antiguamente niños y niñas se vestían de pastores para esa bonita ocasión que era celebrada en la plaza de recreo.

Las fiestas que comenzaban con el “acabe del Café” terminaban con el comienzo de la “zafra de azúcar”. Hoy no hay café para coger ni caña para cortar, pero tenemos la Fe que el Niño Dios que acaba de nacer va a llevar a nuestra Isla de su mano hacia un futuro mejor.
















15 diciembre 2009

EXPO ARTE EN MOSAICO



El Municipio Autónomo de Aguadilla, y su alcalde Carlos Méndez, anuncian la apertura de la exhibición Arte en Mosaico, que se llevará a cabo del 16 de diciembre de 2009 al 19 de marzo de 2010 en la Galería itinerante del Municipio de Aguadilla, localizada en el segundo nivel de la Casa Alcaldía.

En esta exposición, se exhibirán cuadros elaborados en la técnica de mosaico, realizados por niños, jóvenes y adultos de varias comunidades de la Isla. Los cuadros presentados, son un ejemplo del producto que se realizará en el taller comunitario del programa Mi Arte Para Aguadilla, una iniciativa del Departamento de Turismo y Cultura y la Oficina de Urbanismo y Ordenamiento Territorial.

Mi Arte para Aguadilla, es el inicio de una serie de actividades que pretenden promover las Bellas Artes y fomentar la cultura visual en nuestra ciudad. Pronto se llevará a cabo un adiestramiento en técnicas de mosaico en losa y cristal, para el cual se estarán convocando jóvenes, entre las edades de 14 – 21 años. En dicho taller, entre otras actividades se pretende recubrir determinados espacios de nuestra ciudad con temas imperativos a nuestra cultura y a nuestra identidad de pueblo. Proyectos como estos, contribuyen a fortalecer el sentido de pertenencia entre los participantes y su comunidad con respecto a la propiedad pública de nuestra Aguadilla.

 
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